
viernes, 4 de junio de 2010
Aspectos Culturales:

Nuestra vestimenta:
Los paixtles, cuyo nombre recibe la danza, visten holgados ropones cubiertos a profusión de largas guedejas del fino vegetal; puestos sobre armazones de aros y mecates. Se disfrazan con máscaras que aparentan niños o brujos. En la cabeza llevan coronas de manera de resplandores adornados con estrellas, lunas, muchas flores de papel de china de todos los colores, dominando el solferino y el rosa, alrededor de alguna estampa de santo y multitud de listones policromos, que vuelvan al aire, o se continúan con gruesas trenzas de ixtle. Paliacates rojos y azules puestos sobre el pecho y la espalda, completan el indumento.
Cuando el heno es tejido completamente se colocan los paliacates, uno adelante y el otro atrás, dando así forma a tan singular traje, el cual representa parte de la riqueza de nuestras tradiciones y de raíces prehispánicas.

Aquí, el ingenio y talento de nuestros artesanos se desborda, ¡es algo impresionante!, ¡digno de admiración!, ver como esa parte de raíz de mescal es transformada por esas manos ásperas, que con cuchillo en mano, minuciosamente le da la forma a esas bellas máscaras que aparentan niños o brujos.

Paso a paso son colocadas la luna y las estrellas en la parte superior, le siguen las flores de arco iris, una foto del santo del pueblo es colocado en el centro de la base de la corona. Después de colocar las flores, se adorna con lluvias y escarcha multicolor, dando así forma a una alegre y majestosa corona.

Traje completo:
Cuando la corona es terminada, está se complementa con las trenzas de ixtle y la máscara. Las trenzas son colocadas en la parte trasera de la corona, amarradas una a cada lado de la parte inferior de la base. La mascara por lo tanto, se amarra en la parte frontal de la base de la corona, la cual pende y cubre el rostro del danzante. Con lo anterior, el traje del paixtle y los huaraches completamos uno de los trajes más originales, lleno de colorido y amor por México; el cual se ha conservado gracias al amor que aún vive en algunas personas por conservar las raíces, y esos orígenes que nos distinguen como pueblo y como nación.

Desarollo
Donde el llano empieza, se tiene San Andrés Ixtlán, viejo pueblo indígena del Sur de Jalisco; pardo relicario de los paixtles, cuyo colorido brillante suavizan los tonos grises de heno prodigado en su vestimenta.

La danza única en su estilo, cautiva por la primitiva belleza de su indumentaria y el señorío de sus actores, y nos asoma al arcano del Chimalhuacán legendario.
Lo integran “el hombre”, la “mujer”, ascendidos a “Monarcas”, en su segunda resurrección, ocho “paixtles” o mas, dos “viejos” ahora, uno de ellos, como genio del monte todo semejante a las que llevan los “paixtles”.

Todos calzan huaraches sureños de doble suela y portan el la mano izquierda, “la cebolla”, a manera de cetro, adornada con cintas y abalios en torno a una flor. Con la mano derecha, empuñan la sonaja hecha de bulecirián, sólo el “paixtle” inmediato al “hombre” en lugar de “cebolla” porta una “mulita de otatillo”.
Inicia la danza con trémolos de sonajas y gritos extraños (utla), mantenimiento enhiesta la flor del cetro, en tanto la música, violín y vihuela, marcan su melodía.
Danzan con gravedad, todos tremolan las sonajas a la altura del pecho; levantan los codos llegados a la horizontal con marcada flexión de la muñeca y los bajan con fuerza a la posición inicial junto al tórax, al compás del paso y de la música, la sonaja y la rosa por delante, sin llegar a juntarlas.
Danzan a pequeños saltos sobre uno y otro pie, que desplazan adelante, dan medias vueltas y vueltas completas, algunos hacen caravanas, otros genuflexiones en la dirección del santo, como creyentes a la Meca, sin perder colocación, ritmo y dignidad.
La danza de desenvuelve con impresionante dignidad. Se advierte claro sentido esotérico y mágico. Invocan abundancia y fecundidad. Parecen actores clásicos de alguna danza ecuménica de genios o brujos vegetales en protectora liturgia.
Los paixtles podrían bailar una pavana, y “el hombre” pontificar un rito junto a “la mujer”.
La danza se desenvuelve con impresionante dignidad, en dos hileras por “los emperadores”, avanzan al extremo del “patio” regresan por el centro, para formar una sola fila, con “la mujer” y “el hombre”, en pareja, adelante. Vuelven a su primera posición, repiten al avance ahora por las orillas del “patio”.
El ruido sordo, pertinaz, acompañado de los huaraches en el suelo y las sonajas, nos ensordece al violín, y se impone con la vihuela, en su incesante: sschas, sschas, sschas… ¡utla! Los “horrendos gritos contrastan con su parsimoniosa elegancia.
Tan bella y sugerente danza fue vista por Lumholts a principios del siglo anterior, y creyó encontrarse con “la representación de la Madre Mocahue, la diosa huichola, la mujer más vieja del mundo: madre de los dioses y de la vegetación”.
“La mujer” representada por un hombre lampiño, viste largas enaguas negras con adornos rojos, blancos y verdes, camisa bordada de mangas cortas, rebozo terciado por la espalda y trenzas de ixtle.“El hombre” viste calzón blanco ajustado a las piernas con bordado en las bajos a manera de polainas y un delgado reboso rojo atado en la cintura, camisa blanca y cubriendo los hombros, chalinas de vivo color, no lleva máscara.
El y ella, mujer y hombre, “monarcas” ostentan majestuosas coronas.
introduccion
San Andrés Ixtlán es una de las localidades más importantes del municipio de Gómez Farías, es una comunidad ubicada dentro del área de influencia del “Corredor Ecoturístico de la Sierra del Tigre”, y por su origen histórico prehispánico posee un claro potencial cultural y natural.
La población de San Andrés Ixtlán, tiene su origen los albores de la época. En un lugar llamado Tepehuaje se establecieron los primeros pobladores de hoy en San Andrés Ixtlán, esto pertenecía a la raza zapoteca, cuyo dialecto era el Náhuatl, después con la expansión de los Otomíes llegó a componerse de esas dos razas.
El significado de Tepehuaje quiere decir, tepe-cerro, huaje-una especie de grano que se da en vainas y es comestible, recibe ese nombre por encontrarse situado en un cerro con arboles de guaje, ósea “cerro de los guajes”.
Se atribuye a Ixtlán la procedencia de una región llamada CUAHUTEPONAXTLAN, que quiere decir, Cuahu-Tierra, Tepo-Cerro, Huax-Guaje, Tla- abundante, ósea, “Cerro cubierto de guajes”, que en realidad es el origen de los primeros pobladores.
A su llegada, fray Juan de Padilla, derribó los ídolos que se veneraban, castellanizo e impulsó la religión cristiana y prohibió el culto de lo ídolos; con ese motivo llevó a Ixtlán, que los españoles llamaban “pueblo viejo” la imagen de Sn Andrés, tomando la población ese nombre, como era costumbre poner a los pueblos nombres de santos. Desde esa fecha es el santo patrono del lugar. En 1810 y por motivos de la guerra de Independencia, San Andrés recuperó su antiguo nombre quedando este pueblo llamado legalmente San Andrés Ixtlán.
Una danza que es muy destacada por su antigüedad y es una de las mejores tradiciones que todavía sigue teniendo el pueblo de San Andrés Ixtlán, la danza es nombrada los “Paixtles”, una de las danzas mas antiguas de México, única en su estilo, visten holgados ropones cubiertos a profusión de largas guedejas del fino vegetal llamado “heno”, puestos sobre armazones de aros y mecates. Se disfrazan con mascaras que aparentan niños o brujos.
Uno de los aspectos mas importantes es de que antes los danzantes, hace mucho tiempo atrás, danzaban para que todos los niños vinieran al mundo con una gran felicidad, que las mujeres de aquellos tiempos solas parián a sus hijos. Esta danza es originaria de ese pueblo.

Este documento incluye en su contenido como fue fundada dicha danza, de que esta construido su vestimenta, etc.
El 30 de Noviembre en las fiestas del Señor San Andrés, en su pueblo homónimo, al antiguo Ixtlán, resurgen majestuosos los Paixtles en su compromiso con el Santo Patrón.
Uno de los aspectos claves del pueblo, está concentrada en la historia del mestizaje que integra los elementos indígenas con los españoles; y que a pesar de esta mezcla los mexicanos siguen siendo un pueblo que marca el desarrollo histórico y cultural del patrimonio del país como parte de su pleno desarrollo humano.
indice
Introduccion......................................................................2
Desarrollo..........................................................................4
Nuestra vestimenta.........................................................8
Mascara y corona.............................................................9
Traje completo..................................................................10
Aspectos culturales..........................................................12
Trayectoria artistica........................................................14
Premios.............................................................................15
Conclusion.........................................................................18
Referencias bibliograficas...............................................19
videos................................................................................20

